Estrategias para llegar a los medios de comunicación

Para una entidad es muy importante poder llegar a los medios. Muchas veces, no sabemos cómo hacerlo, pues en ocasiones contamos con pocos recursos para profesionalizar nuestro departamento de comunicación.

Por otro lado, el mundo periodístico cuenta con unas agendas apretadas, con poco tiempo para improvisar. Frente a este panorama, sabemos que resulta difícil introducir temas que giran alrededor del mundo de la cooperación y la solidaridad en sus agendas informativas Por lo tanto, para las entidades es importante saber qué necesitan los medios para hacer interesante nuestro discurso y poder transmitir información de una manera rápida y eficiente.

No obstante, esto no implica que las entidades nos tengamos que adaptar necesariamente a las rutinas periodísticas. Simplemente significa que debemos tener en cuenta toda una serie de estrategias que nos ayuden a conciliar el tiempo y las necesidades de las rutinas informativas con el tiempo y el trabajo cualitativo que realizamos.

En este manual te proponemos diferentes estrategias para adaptar nuestro fondo documental e informativo a las dinámicas informativas.
Hay diferentes maneras de ponerse en contacto con un medio de comunicación, si es que el medio no pica a nuestra puerta. En este sentido podemos establecer diferentes relaciones:

  • Delegar una persona de la entidad que sea el portavoz y que se dirija siempre a la prensa. Esta persona tiene que construir un mensaje riguroso, especializado, entendedor y que actúe como especialista de referencia en el tema que se quiere difundir. Tiene que estar dispuesta a hacer una interlocución entre los intereses de la entidad y los medios.
  • Confeccionar una agenda de contactos periodísticos. Nos tenemos que presentar y, si es posible, hablar en persona: presentar nuestra entidad, nuestros objetivos y nuestras actividades y proyectos de intervención en el territorio. Dejar el nombre y nuestro contacto. Transmitir una sensación de confianza, presentarnos como una entidad experta y dispuesta.
  • Ser activos en nuestra tarea informativa. Esto quiere decir que podemos utilizar diferentes estrategias para llegar a los medios. Lo podemos hacer, principalmente, a partir de tres modelos de actuación:
  • Convocar a todos los medios a la vez en una rueda de prensa. Estrategia acertada cuando se trata de informar de un hecho relevante. Probablemente la noticia tomará forma de titulares y colocará nuestra entidad dentro de la información de actualidad.
    Ofrecer una exclusiva a un medio de comunicación. A veces es más adecuado mostrar lo que hacemos a través de un reportaje. En este caso, la noticia que damos se tratará en profundidad y nos permitirá reflexionar sobre temas paralelos a la actividad.
    Seguir la estrategia de la lluvia fina, es decir, planificar diferentes actos informativos que no solo cubran un tema sino nuestro plan de actuación en previsión de un periodo de tiempo determinado. Esta estrategia asegurará nuestra presencia en la agenda informativa de forma continuada, nos hará visibles como especialistas y como una de las entidades de referencia y solidificará los valores y los objetivos para los que trabajamos.

Cómo conseguir una información atractiva, divulgativa y constructiva.
Para hacer rápido y efectivo su discurso, la entidad tiene que ir construyendo un fondo documental que cuente:

  • Información escrita a modo de nota de prensa para distribuir entre TV, radio y prensa (plantilla modelo en la web).
  • Fotografías o imágenes de vídeo que apoyen la información textual para poder difundir tanto en televisión como en prensa escrita (por lo menos no facilitar que los medios la puedan adquirir).
  • Disponer siempre de una persona portavoz dispuesta a comunicar cuando sea necesario.

Para conseguir eficacia y efectividad, la información tiene que ser:

  • Sencilla, directa, comprensible, bien estructurada.
  • Atractiva.
  • Divulgativa.
  • Contextualizada.
  • Rompedora de estereotipos.
  • Promotora de soluciones y cambios mediante el fomento del espíritu social crítico y, en algunos casos, la solidaridad.

Por otro lado, tiene que rechazar:

  • El sensacionalismo, el exceso de dramatismo.
  • La promoción del conflicto.
  • El uso de un lenguaje estereotipante.
  • El uso de un lenguaje publicitario, superficial.
  • La monetarización de la ayuda, por delante de todo.