Publicidad y cultura del consumo

  • Uno de los objetivos principales de la publicidad es la promoción de la cultura del consumo, entendiendo que es una de las actividades principales a partir de la que nos hacemos visibles socialmente.
  • La publicidad utiliza una serie de retóricas espectaculares al servicio de la seducción: imágenes embellecidas e impactantes, música y sonido con ritmo y fáciles de recordar, y relatos que apelan al mundo de las emociones.
  • Buena parte de la cultura del consumo, se sostiene y es posible gracias a la explotación de recursos naturales y la explotación de mano de obra que se esconde detrás de relatos preciosistas y que hablan de la inclusión social de una parte reducida y determinada de la población mundial.
  • En términos generales, los relatos audiovisuales, se construyen bajo una mirada que responde a los intereses de una sociedad capitalista y occidental.

Telefonía móvil y consumo

  • Las campañas publicitarias de teléfonos móviles promueven un consumo continuo en beneficio de los servicios y la inmediatez de las prácticas de comunicación.
  • Las principales herramientas de seducción son un diseño de última generación, la acumulación de dispositivos y aplicaciones que hacen de los teléfonos una de las herramientas principales para disfrutar del ocio, y la ilusión de estar permanentemente conectados con cualquier persona en todo el mundo.
  • Hoy en día, el precio medio de un móvil es de unos 150 €. Aun así, es uno de los objetos más vendidos.

¿Qué esconden estas campañas?

  • La industria de telefonía móvil es rentable gracias a la explotación de mano de obra barata que normalmente se consigue en los países en vías de desarrollo.
  • Construyen una relación de pseudoesclavitud con una oferta laboral miserable, pero casi la única para tirar adelante en entornos empobrecidos con falta de recursos.
  • Muchas de estas personas explotadas son criaturas cuya pequeña constitución se aprovecha para realizar tareas de difícil acceso, que trabajan largas jornadas y que están en contacto con productos nocivos para su salud.
  • Los minerales necesarios para la elaboración de teléfonos móviles se obtienen de la explotación de minas de países empobrecidos, controladas por las corporaciones de países desarrollados. Esto hace que los beneficios de su obtención y manipulación no tenga ningún impacto positivo en su lugar de origen.
  • Los teléfonos móviles se han convertido en un bien preciado para las sociedades de los países desarrollados y, muchas veces, son símbolo de un estatus o clase social en concreto. Este hecho promueve un cierto sentimiento de competencia que es impulsado por la industria del consumo.
  • La ilusión de la conectividad permanente promueve la idea de que todo el mundo está conectado y tiene acceso a estas tecnologías. Debemos de saber que solo un 6 % de la población mundial está conectada.

Para saber más: