Temas: comunicación, movimientos migratorios, cultura del miedo

Cada vez se hacen más habituales las noticias relacionadas con el flujo de migrantes que llegan a Europa en forma de “gigantescas olas” según apuntan las enormes cifras que, apabullantes, tratan de alarmar sobre la incesante entrada de inmigrantes. Pero, ¿quiénes migran hacia Europa?, ¿Qué significan estan cifras?, ¿Es realmente alarmante?

A continuación, se pretende analizar una más de las noticias que tratan sobre la migración haciendo uso de malas prácticas periodísticas para des-informar sobre lo que realmente ocurre:

  • La noticia se centra en el dato de que en tan sólo 3 días, al rededor de 6.500 migrantes han sido rescatados del “Mediterráneo Central”. Haciendo uso de lo que son las cifras y analizando los datos proporcionados por AENA, 4.488.876 es el número de tráfico de pasajeros que han pasado tan sólo por el aeropuerto Adolfo Suárez de Madrid en el mes de Abril de 2017. Podría tratarse de una cifra bastante alarmente si siguiéramos el método sensacionalista de noticias que utilizan los números como malas herramientas; empobreciendo lo que podría ser una información clara sobre lo que realmente ocurre. Entonces cabría preguntarse: ¿por qué las llegadas en barcos o pateras alcanzan tanto revuelo, y porqué no se tiene en cuenta el tráfico aéreo?

  • Haciéndo reiteradas veces hincapié sobre el incremento de las cifras de 2015 a 2017, señalando meses, comparaciones con años anteriores la noticia comienza a convertirse en un nudo de números que solo alarman de la creciente “oleada” de personas. ¿Pero qué es lo que ha ocurrido en estos años? Desestabilización política, conflictos internos milenarios, Primavera árabe, control sobre fuentes petroleras, desertización, desertificación, intervención externa… Son algunas ideas sobre las que se debería informar para tratar este tipo de noticias con un mayor transfondo y no dejarlo en mera información vanal para reforzar la idea de fortalecer las fronteras.

  • La organización alerta que “es muy significativo también el número de muertos y desaparecidos en el Mediterráneo desde el inicio de año hasta el 4 de abril: en total, 663 migrantes han perdido la vida en el viaje hacia Europa, siete personas al día”. Efectivamente, se trata de una cifra entristecedora que debería ser el foco de atención, ya que la comunidad internacional se lava las manos, sosteniendo que trabaja seriamente para invertir más en seguridad internacional y en los CIEs creando así un discurso cada vez más potente sobre protección y seguridad frente al avance de “bandidos” que siguen cruzando “nuestras fronteras”. Y no, dando solución real sobre la protección de los derechos humanos de las personas que se juegan la vida cruzando de cualquier manera las fronteras en busca de una vida mejor y tampoco, proponiendo medidas de acogida al refugiado.

  • El pasado 12 de abril, el Parlamento aprobó el denominado “decreto Minitti”, con el que el ministro del Interior, Marco Minitti, pretende tomar medidas para acortar los tiempos de expulsión y hacer frente a la inmigración ilegal”. Siguiendo el hilo de las cifras, se presenta un nuevo decreto que pretende acelerar los procesos como medida de salvación de la alarmante situación. Sin embago, ¿qué hay detrás de este decreto? Diversas fuentes, demuestran que se trata de una medida italiana inconstitucional, que además viola la Convención Europea de derechos Humanos, ya que actúa desproveyendo del derecho a ser oído, al debido proceso o de defensa a aquellas personas que por derecho, deberían ser acogidas.

  • Además, se presenta los CPR (Centros de Permanencia y Repratriación) como una acción de mejora y actualizada, y no como un modelo continuista de los viejos CPT (Centros de Permanencia Temporal) y CIE (Centros de Identificación y Expulsión) . En cualquier caso, Centros criticados por las continuas denuncias referidas a la violación de los Derechos Humanos y falta de transparencia en sus medidas de actuación. A cambio de esto, se argumenta que el aumento del número de CPR evitará que estos centros estén masificados, y para más inri, para “facilitar la repatriación”, se situarán en zonas alejadas del centro urbano y próximas a los aeropuertos.

  • Por último, volviendo al encabezado de la noticia: “Rescatados 6.500 migrantes (…)”. Cabe preguntarse, ¿rescatados?. ¿Por qué presentar la noticia como un hecho heroíco de rescate, y no como una realidad de emergencia de intervención?. Sacar de las aguas del mediterráneo, para a continuación deportar, hacinar en Centros o campos de refugiados, denegar Derechos, tratar como amenaza y no dar un refugio digno a personas que huyen de condiciones más que infrahumanas, ¿es acaso esto realmente un rescate?.

En definitiva, ¿que ocurriría si la noticia no se centrara tan sólo en cifras y realmente aportara información sobre la situación real, quiénes y las causas de su huída? Desde luego, cambiaría totalmente la perspectiva de mala práctica de esta noticia y proporcionaría una mejor y real información de lo que realmente está ocurriendo en lo referido a la migración.